PREMIOS OSCAR 2021: MEJOR PELÍCULA

La imagen de la portada es del artista Olly Gibbs, está es la imagen utilizada, los invito a seguirlo, ha hecho similares por los últimos 4 años.

Los Premios Oscar es de los últimos bastiones de una escena critica anterior a la universalización de la opinión acontecida por Internet, durante los últimos años ha ido perdiendo ese glamour que le era característico y se va desplazando de ser centro de atención en la industria estadounidense. Si bien ha sido blanco constante de críticas desde hace décadas, con más de un famoso desplante por parte de algún nominado, ahora la desconexión viene desde la misma “audiencia”, la cual ha ido disminuyendo, y deja de considerar como una pretendida “Santa Palabra” lo que estipulen durante la misma. No es de extrañar, las figuras a seguir han cambiado. ¿Para qué confiar en una firma de algún periódico en vez de un Youtuber a quien puedes escuchar y expresarse?

¿Entonces qué representa ahora La Academia? Aún en estado comatoso sirve de validación sobre el “valor” en alguna obra, staff o productora en particular, aunque cada vez importa menos la supuesta calidad de la misma, pesa más lo que pretendidamente deberían representar o el Marketing alrededor de esta, correspondiendo a que, pese a todo, el mercado alrededor de la “mejor película” continua vigente a su modo. Ejemplos se notan en las nominaciones y, recientemente, la victoria de la somnífera Green Book sólo es otrora demostración de que aún quedan vestigios de esa Academia atrapada en el Siglo pasado. Y entonces, en 2019, Gisaengchung (Parasite) se alza en mejor película, de Corea del Sur, teniendo como temática las diferencias sociales. Parece corresponder a darle una nueva imagen a La Academia.

Sin embargo, no nos equivoquemos, el premio es merecidísimo, es una joya, perfecto para un hecho histórico, el triunfo de que por primera vez una película de habla no inglesa gana en la máxima categoría. Si algún historiador está elaborando un libro sobre los 100 años de La Academia, tomará a ese momento de crucial, una señal sobre lo que debería venir de ahora en adelante, donde afortunadamente no se convirtió en otra víctima de las enlistadas “nominadas que deberían haber triunfado”.

Por cierto, hagamos una acotación antes de continuar; específicamente ¿Qué es La Academia? ¿Quiénes la conforman?

La Academia es un acotador para referirnos a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, cuyo origen se remonta a la concepción del premio, es una anécdota que recomiendo buscar en internet para más información, está es la versión resumida. Desde su comienzo los miembros eran conocidos del originario de la idea, Louis B. Mayer (presidente de Metro-Goldwyn-Mayer), y debían pertenecer a alguna de las 5 grandes ramas: Actores, directores, guionistas, productores y técnicos. Con el pasar de los años fueron incluyendo más y más sectores que participan en la formación de una película: Miembros de utilería, editores, relaciones públicas, efectos visuales, ingenieros de sonido, maquilladores, músicos, entre otros.

Sus casi 100 años también infieren que fue un proceso lento y engorroso, recordemos que las épocas de abierto racismo, pese a parecer sucesos de tiempos lejanos, fueron hace unos escasos 60 años. Posiblemente es hasta ahora que la integración de minorías en La Academia está comenzando a auténticamente manifestarse, de hecho, en 2015, después de las polémicas nominaciones “demasiado blancas”, que junto al movimiento #MeToo y las denuncias de los depredadores sexuales en los altos cargos directivos, dio comienzo a una campaña de reclutamiento por miembros más “diversos”: Aumentar la presencia de africanos y asiáticos, además de doblar el número de votantes mujeres.

No es secreto de estado pertenecer o no a La Academia (Actualmente están cerca de 10000 integrantes) no obstante, la lista completa no se encuentra pública, para evitar polémicas con tácticas de soborno (que aún sigue ocurriendo frecuentemente) o acosos para dar o no un voto. Con tal entendimiento podemos captar un poco mejor el estado actual de La Academia, una que, gracias a la inyección de sangre nueva, no se resigna únicamente al idioma inglés y que tampoco cae en la condescendencia de apoyar algo por sencillamente rellenar un cupo de “corrección política”, más tampoco es invulnerable al estado de impopularidad de la misma, donde deben ceder a ciertas concesiones en obras populares para seguir captando público. Hechos que se van germinando poco a poco, ya no es extraño ver a fanáticos de películas de superhéroes inflando pecho cuándo “su” producción ha sido nominada a alguna categoría, alentando a esa ridícula guerra de compañías. Tema para otro día.

Las nominaciones de este año son otro paso adelante (bueno, casi todas). Antes de dirigirnos a lo principal, no podemos tornar los ojos del panorama general, de ese maldito bisiesto.

El Coronavirus será recordado porque dio el cambio a básicamente cada aspecto de la humanidad que estaba en regularidad. Hay extensos artículos donde un grupo de “expertos” vaticinan lo que posiblemente sucederá de aquí en adelante, sobre todo, en la integración tecnológica total en la cotidianidad del individuo. Para el cine, no ha significado precisamente algo positivo, eso sí, hay debate de todas las posturas que sólo el tiempo dirá quién tiene razón, lamento decir algo tan trivial, lo siguiente es sólo mi opinión, espero estar equivocado.

El fin de las multisalas y cadenas de cines, fácilmente puedes pensar que ya teníamos Netflix anterior a la pandemia y similares, pero antes era una opción, por un tiempo fue obligación. Cadenas y cadenas han quebrado o cerrado operaciones a lo largo del planeta, personalmente, un cine donde veía películas independientes ahora sólo funcionará en mis recuerdos. “Una vez estemos vacunados regresará la normalidad” Los estudios se han ido anticipando al cambio de paradigma en la distribución cinematográfica, varios contaban con sus servicios en línea antes de la pandemia, más una vez sucedió, les obligo a ubicarse a la par que el grande en su área, Netflix.

Y precisamente ha sido la N quien está perdiendo, a las obligaciones de devolver licencias para las nacientes plataformas, se suma una urgencia por contenido original a la altura de lo que puede brindar la competencia, lastimosamente, los contrarios son demasiado poderosos. Con Netflix ya no tengo ese antaño encanto de una maravillosa parrilla compuesta de House of Cards, Orange is the New Black, Daredevil y Bojack Hoserman. Ahora hay demasiado morralla, el modelo de estreno en corrido les jugo en contra, sus éxitos son un fin de semana. Ni Dark, Queen Gambit o Stranger Things pueden generar la misma expectativa de una serie Marvel o Star Wars.

No defiendo Disney + en absoluto, es más, nunca pienso consumirlo legalmente, lo último que quiero es darle mi dinero a Disney, e igual nada importa mi obstinación en un mundo donde a punta de franquicias se han convertido en el centro. Retomemos el punto principal.

Los estudios principales han volcado sus estrenos a las plataformas de Streaming específicas, para quienes no tuvieran esa posibilidad negociaron los derechos de distribución con las ya experimentadas, Netflix, Amazon y recientemente, Apple. Y ese es el modelo del futuro cinematográfico. Los estrenos que más posibilidades tienen de ser “taquillazos” irán a las salas de cine que aún sigan abiertas (subiendo el precio de la boleta porque será más exclusivo), los “títulos menores” serán estrenadas directamente en digital. Por lo tanto, mejor ir olvidando ver joyas de bajo presupuesto en cualquier pantalla grande, el blockbuster reinará.

He leído varios comentarios sobre las bondades de la universalización, sobre la posibilidad de ver series de la India porque están a unos click de distancia, y tienen razón, si vas directamente a ese contenido podrás consumirlo, si vas. De nuevo una contrargumentación, el cine comercial ya priorizaba los estrenos de los grandes estudios, los pequeños a duras penas sobrevivían un par de semanas, más aún así, ese contenido estaba ahí, puede que vieras a un estreno de talla mundial pero antes de ello presentaban tráilers de toda índole, algún corto nacional, en resumidas cuentas, opciones, posibilidades, nuevos horizontes. En Netflix no pasa esto.

Varios pueden comentar que han conocido películas o series que de otra forma no hubieran visto, y si, son validaciones, el problema es que el algoritmo estaba en proceso de construcción, ahora se está asentando y ahí es donde radica el peligro. Dejar nuestros gustos e interés a líneas de código podía parecer imparcial, hasta que sencillamente deja de serlo, en vez de recomendar series o películas que usualmente no conoceríamos, se volcará a obras que ciertos “lobbies” tienen prioridad que nos interese, puede parecer paranoico, más si quieres un ejemplo, basta con que mires lo que se ha convertido YouTube en el paso de los años.

Al final esa película pakistaní se convertirá en el estreno de los viernes, en 2 meses será retirada por problemas de licencia y así se perderá para siempre en el mar del consumo. Y que decir de Disney y la comercialización de las culturas, mientras son aplaudidas en el país al que están vandalizando. Volvamos a retomar el punto principal.

Varias películas al no contar con medios de distribución se han aliado con Satanás (Netflix) para la comercialización de sus películas, y así es como tenemos la mayoría de las nominadas de este año. La Academia no es estúpida, sabe que sus condiciones no pudieron cumplirse, por eso las reglas cambiaron. En año regular la norma máxima es: “Estrenarse y durar en emisión una semana en el condado de los Ángeles entre el 1 de enero al 31 de diciembre del año en elección”; debido al cierre de los cines, no existió tal condición, sólo se mantuvo la regla sobre una película extranjera como representante del país para el premio, que a la vez podía optar ser nominada a mejor película.

La primera oleada de comentarios es que genuinamente lo usaban como guía para captar recomendaciones

¿Entonces de dónde sacamos las películas? Está vez espectador y “académico” se encontraban en posiciones similares, dependiendo del boca a boca, el comentario sobre el premio que gano tal en X festival, las que tienen todas esas cosas factibles de gustarle a los académicos, ese director que justo iba a estrenar su película más tuvo que contentarse con algún estreno en línea. Por eso no me extrañaba al leer los comentarios de las nominaciones se repitiera con muchísima mayor frecuencia en comparación de los pasados “No conozco ninguna de esas”.

El objetivo de esta nueva sección anual es primero realizar un corto comentario de cada una de las nominadas y luego dirigirnos a en globalidad que representan o como podrían pasar a la historia. Puede que piensen que doy importancia a unos premios con un lobby establecido y una agenda reconocida, y tienen razón. Más no me es un ejercicio fútil o innecesario, en un futuro nominado por el algoritmo, de alguna forma estos premios cumplirán la propuesta que deberían haber cumplido desde un principio, develar nuevas cosas a quienes no las conozcan, o vislumbrar entre líneas que sentidos está decidiendo La Academia adoptar como una prioridad. Y no, el título es claro, no pienso analizar a profundidad las otras categorías, sólo mejor película, al fin y al cabo ¿Qué más recuerda la gente?

SOBRE LA AUSENCIA

Quiero centrarme en 5 películas que quedaron por fuera de la carrera a mejor película ¿Por qué estás? Porque tenían auténtico chance de entrar, otros podrán pensar en más ejemplos, sin embargo, las mencionadas eran favoritas que se repetían con regularidad en premios similares y varias listas de predicciones, a excepción de una. El compendio es: News of the New World, One Night in Miami, Ma Rainey´s Black Bottom, Da 5 Bloods y Soul (si, está es la excepción). De las incluidas no nominaría a ninguna, excepto la nueva de Pixar.

A grandes rasgos de las 4 frecuentadas, 3 son enmarcadas en las luchas sociales de la raza negra en diferentes épocas. One Night in Miami sucede tal como dice su título en 1964, Ma Rainey´s pasa en 1927 y Da 5 Bloods en dos épocas, la actualidad y la Guerra de Vietnam. Todas tienen ese aire de denuncia que tanto le gusta a La Academia, pero ninguno fue nominado, y me sorprendí la verdad, para bien, porque todas tienen problemas de identidad.

Las 2 primeras son adaptaciones de obras de teatro, notándose a horrores en su guión, con diálogo tras dialogo, hecho que por sí sólo no es malo, más no está acompañado de un tratamiento visual que le corresponda. A lo mucho rescato la escena por la que le darán el Oscar a Chadwick, las demás regulares, cumplidoras, del personaje hablando y la cámara bamboleando entre sus expresiones y la reacción de quien está escuchando. El montaje es regular, una compilación de pequeños impactos que no dicen nada en secuencia, bien podrían haber sido planos secuencia, se sienten igual de vacíos. Que decir de las temáticas, One Night sin nada que no hayan hecho antes, Ma Rainey´s donde el actor dio lo mejor en un rol poco definido y al final se convirtió en un despropósito sin razones.

Da 5 Bloods peca de lo contrario, demasiado estilo que ahoga cualquier tipo de mensaje, Spike Lee desatado y no escondiendo ni dejando nada al espectador, su última película (Blackkksman) ya tenía poco de sutil, y aun así se superó. Una lástima porque ver una vuelta de tuerca en un tema tan manoseado como la guerra de Vietnam, era una idea más que atractiva, pero termino diluido en egos con aires de originalidad.

News es una película de manual, tipo duro recibe niña no suya que despierta sus instintos paternales y que en el camino se encariña con la misma. ¿Mala? No, este tipo de tramas nunca falla, con ser medianamente capacitado puedes armar un guion que toque sensibilidades en el espectador sin caer en cursilerías, más para alguien que ha visto el mismo truco aplicado trescientas veces en todos los contextos posibles, poco pudieron enternecerme. Sencillamente es anecdótica, de ver una tarde y no recordar nunca.

En cambio, Soul, maldita sea ¿Por qué no nominaron a Soul? Literalmente es del único estudio animado que existe para los ojos de la Academia, es la película más creativa de Pixar de los últimos 5 años y me atrevo a decir, que es de las mejores que han producido. Una reflexión sobre el valor de la vida en vivirla, con creatividad, cariño, sentimiento, que deja en ridículo a la mayoría de su competencia. Si he de echarle la culpa a un algo, es no haber sido estrenada en cine. Tal vez con eso, el resultado hubiera sido diferente. Así que sí, quiero que gane a mejor película animada, pero Wolfwalkers es una película muy bella, no se la pierdan si tienen la oportunidad de verla.

Judas and the Black Messiah

Las historias de infiltrados, soplones y traiciones no son frecuentes pese a que tienen la base para ser apasionantes, y es porque requieren una delicada dedicación en el hilado de sus motivaciones. No es sencillo retratar el camino de alguien quién las circunstancias han dispuesto como un Judas, todavía más cuándo se enfrenta a un contexto excesivamente evangelizador, dispuesto a mover los cimientos de un corazón en principio indiferente.

La Academia ha visto correctamente el planteamiento de la película, sus 2 actores principales están nominados en la misma categoría “Reparto”, y es porque sin el uno no existe el otro, desde el título hay una implicación de mutualidad. Sin Mesías no habría Judas, y sin Judas no hubiera pasado como leyenda la vida del Mesías. Ambas líneas narrativas se les brinda el tiempo que merecen, sin ninguna opacando al otro, se complementan entre sí hasta el inevitable final.

Eso sí, el hilo narrativo puede tener uno que otros inconvenientes de ritmo, más en el panorama general no pasan a mayores, gracias a su representación sobria sobre cada sector. Sin demonizar ni suavizar en exceso a quien tiene razón y quien no. Como lo mencionan varias veces, se dedica a ser el testigo de la historia, depende del que la esté viendo, juzgarla.

Mank

La Roma de Fincher tiene poco para ser criticada, su producción es impecable. Las implementaciones de David respecto a que se viera como una película de la época, con los imperfectos característicos o el blanco y negro, terminan siendo sumados en una sentida intimidad con lo que nos están contando, cuyo último toque es una narración que nos hace participes de una historia perdida en el registro histórico cinematográfico.

Oldman está perfecto, Amanda también, hasta Arliss. Los vestidos son hermosos, el maquillaje, escenografía, todo lo que quieras, no encontrarás ningún “pero”. Más precisamente te estarás preguntando ¿Entonces cuál es el “pero”? En una ironía del destino, le falta lo que inmortalizo a esa película de la que están desentrañando sus secretos, necesitaba de un Rosebud.

No es como si Mank fuera una persona desalmada o excesivamente secreta, por el contrario, a lo largo de la película demuestra más de un acto de humanidad sincera, ciertamente aumentan en frecuencia conforme iban avanzando, correspondiendo a la sensibilización de ese quien conocimos al principio. Sólo que nos queda debiendo el remate, uno necesario cuando precisamente vives de la sombra de Ciudadano Kane, que tiene el mejor remate que ha sido filmado. Sin duda la recordaré como una película que en serio quiero ver en cine, más al momento de recordarla o compararla hasta con la misma filmografía de Fincher, me asaltarán una y otra vez las palabras moribundas del gran magnate encerrado en su castillo, en vez de cualquier acto de humanidad del que pudo haber sido su guionista.

Minari

¿Nunca se han preguntado por qué los occidentales no tienen tantos exponentes de películas familiares? Es decir, seguro podrás pensar en algún par de ejemplos más seguramente es alguna de esas comedias tontorronas del sábado en la tarde, o será animada así que por asociación las clasifican para público “infantil” (Coco), o son de una relación familiar, no todo el núcleo (Rain Man) o mencionas a Little Miss Sunshine, que es el mejor ejemplo de esta parte del globo. En cambio, los orientales sí que tienen tacto para estas narraciones.

Antes de continuar permítanme un apunte, pese a lo que estipule en el anterior párrafo lo considero acertado, no es tan aplicable para este particular. Dirigida y escrita por Lee Isaac Chung, quien es un Estadounidense, filmada en Estados Unidos respaldado por estudios Estadounidenses. No quiero inferir nada, es sólo el apunte sobre porqué no es una película “extranjera” como estúpida y racistamente la clasificaron en los Globos de Oro. Más la influencia existe, es evidente, Lee es hijo de una familia de inmigrantes surcoreanos, la mayoría de la película está en coreano y los valores que frecuentemente vemos en filmes similares están presentes, tratados con el mismo respeto.

La aventura agrícola de un pequeño núcleo familiar, una obra humilde en sus escalas y que en las mismas se desenvuelve cómodamente. Cada uno de sus personajes es una joya de actitudes, motivaciones y razonamientos, el niño en su inocencia, la abuela con su picardía, el padre con su valentía o la madre en su perseverancia (la hija sólo existe). Con la anécdota manteniéndose simple, reluce todavía mejor los detalles que tanto se suelen pasar por alto, la cercanía en tiempos de dificultad, las imparables dudas y el valor para no doblegarse por las mismas, el roce que es sucedido por los gestos de ternura hasta en las más unidas familias.

Es sencillamente una película muy bella, puedo echar en falta que la niña no tiene tanta relevancia y su papel podría ser omitido sin generar mayores problemas, y más que los inconvenientes que tuve cuando la veía se fueron reemplazando por las tomas que se fueron grabando en mi memoria; porque además la foto es bellísima, la música ni se diga. Es un compendio tan bien logrado que de llevarse la estatuilla no tendría nada que objetar, y creo que nadie tampoco.

Nomadland

Mientras avanzaba la película de Chloé, me iba recordando a Tree of Life, pero donde la segunda se valía de imágenes artificialmente poderosas o excesivamente simbólicas, Zhao le basta con quedarse con los pies sobre la tierra, donde veíamos el nacimiento de una estrella sólo necesita de un telescopio, cuando Malick se ideaba un monologo trascendental, Chloe nos presenta a los recuerdos de una anciana sobre el instante en que se sentía realizada. La intención sigue siendo la misma, depende de las preferencias del espectador sobre cuál se sentirá más íntimo.

Y así prefiero al enfoque de la directora, porque sigo viendo esa grandeza y pequeñez del ser humano con sólo unas cuántas frases, el cielo profundamente azul, polvo de estrellas, recuerdos de décadas, encuentros y desencuentros. Que es precisamente la representación de la que en sí misma es la película, anécdotas de historias donde chocan, se separan, sin aparente orden o plan universal, sólo es fruto de casualidades; a fin de cuentas, vienen siendo lo mismo.

Tenía expectativa por la película y no he sido defraudado, antes he sido compensando y con creces, mientras más la recuerdo, mejor vislumbro la grandeza de su planteamiento escondida en los detalles simples, y como además no es excesivamente intencional como si lo planifico Terrence. Fue a través de su simpleza y humildad que pudo alcanzar tal grado de importancia, por cierto, la comparación no es gratuita, la directora ha declarado como una de sus mayores influencias a Malick, se nota y para bien.

Promising Young Women

Si algo tengo que agradecer a los Globos de Oro en este año, es darle el empuje al debut de Emerald Fennell, tremenda injusticia que este peliculón hubiera sido pasado por alto. Aunque las otras nominadas en este año son atípicas a lo común en los Oscar (gracias a las particularidades del año pasado) está se alza como la más impertinente de todas ellas. Salvajemente feminista, que no se contenta con alguna denuncia histórica sucedida hace 100 años, es actual, descarnadamente actual.

Mi elemento preferido de la película es como no es un discurso grandilocuente, sutil o edulcorado, Emerald es directa contra quienes ataca, los hombres pretendidamente buenos, que olvidaron sus errores en vez de trabajar en corregirlos ¡Pero no sólo eso! Evita caer en el discurso de condenar a sólo un género, su dedo no tiembla para señalar como parte del problema a las mujeres que tornan su mirada hacia otro lado cuando les es conveniente. Es un ataque contra la hipocresía, una reivindicación de las luchas sociales que han sucedido en los últimos años.

Y los medios para lograrlo tampoco fueron menores, la película tiene estilo, puro estilo, en su estructura, fotografía, música, edición, dirección y por supuesto, actuación, papelazo de Carey Mulligan, hace suya la película, domina cada minuto donde la veamos. El guión es fantástico, con tantas muestras de genialidad aquí y allá, que culminan en un apasionante final. Nada que agregar, excepto que tengo expectativa en saber con qué saldrá Fennell para su próxima película.

Sound of Metal

Sus logros no están en la narración que se resume en una línea “Músico sufre una enfermedad que le deja sordo a lo que deberá adaptarse” sino el medio en cómo se llega a su conclusión. Primeramente y, sobre todo, hay que darle el crédito a Riz Ahmed, encarnando en cuerpo y alma este papel, la angustia visible en sus miradas contenidas durante la transición, el esfuerzo de acostumbrarse al lenguaje de señas, y el demoledor expresionismo de la última media hora. Cuesta imaginar a cualquier otro que hubiese logrado el mismo desempeño en el rol.

Y luego está el esfuerzo en acercarnos a la pérdida de sonido, vincular al espectador con la transformación del protagonista a través de todo el trabajo técnico en captar esa transición. El desarrollo del sonido es impecable, como es abordado será el disfrute de cualquier conocedor, y hasta los ortodoxos podrán captar toda la dedicación del equipo técnico en volverlo posible. Esa simple historia se vuelve más íntima, apremiante y necesaria.

Este viaje sonoro es el que permite que su final tan simple, sea inesperadamente reconfortante y cercano, como si fuese una revelación religiosa. Puede que el hilo narrativo de motivación para luego ser contradicción sea un poco previsible durante su segunda parte, más el segmento que le precede sucede en un ambiente poco conocido, agregado a un excelente desempeño de Paul Raci, que se convierte en todo el contrapeso necesario para elevar su conciliadora última toma.

The Father

Otra adaptación de una obra de teatro, pero con una particularidad, el trabajo del guión es el mismo autor del original y no sólo eso ¡También es su debut como director! El mencionado es Florian Zeller. Sabiendo sus antecedentes en el teatro ahora entiendo el porqué de su fotografía y edición, a lo largo de la película la cámara se ubica como si fuera otro habitante en la casa, observando sigilosamente a través de las puertas, atrás de los personajes atento a sus acciones, o en cercanía cuál si fuera a prestar ayuda o apoyo en cualquier momento más no puede, sólo le queda observar.

Hecho que resulta excesivamente impotente, porque la narrativa está prestada a agudizar todavía más la consciencia que tenemos sobre la condición de su protagonista, o presentarlo de maneras fieles que viene siendo lo mismo. A través de valerse la edición, el punto de vista del Padre, y los demás secundarios, es una exposición que sólo hasta el último minuto terminará de hilarse. Aunque tiene ayudas a lo largo de su corrido, como el reloj que es símbolo del personaje para atarse al presente, o el cuadro puesto encima de la sala para recordar el pasado, siguen siendo sólo pequeños lazos en un tiempo cada vez más difuso.

El papel es muy exigente y en un gran golpe del destino, Florian conto nada más que con Anthony Hopkins para representarlo. Teníamos una broma con un amigo sobre como Jack Nicholson hubiera ganado otro Oscar sencillamente siendo (debido a que tiene 83 años y se presume que tiene un avanzado Alzheimer), me resulta una sorpresa que el papel donde lo ubicábamos, de hecho existía, pero para otro actor. No tengo palabras para definir el papel de Anthony, diciendo todavía más, estoy dispuesto a ubicarlo como uno de los mejores de su carrera (sólo por no decir que el mejor), los últimos 15 minutos son la cumbre de una dedicación de toda una vida.

No quiero retirarme sin mencionar que Olivia Colman tal sinergia no se hubiera logrado, evidentemente tiene menos momentos y escenas, más no dejan de encerrar impacto y dedicación en cada uno de sus gestos, miradas, suspiros y arrebatos. Florian no podía haber tenido mejor debut, espero siga unos años más en su incursión cinematográfica.

The Trial of the Chicago 7

Aquí si no tengo buenos adjetivos, la oveja negra de las nominaciones que hubieran sido finalmente en totalidad, decentes. Sorkin es alguien con un nivel incuestionable, más ha patinado, y hondo. No entiendo la fascinación con está película, a la que posiblemente hubieran ignorado en un año regular, si es que tan sólo la primera de la antología de Small Axe, Mangrove, es infinitamente mejor.

¿Los inconvenientes? Es sólo otra auto alabanza sobre los errores judiciales de hace poco más que 50 años, puede disfrazarse como una denuncia acerca de las condiciones de la actualidad, si no fuera por la gimnasia mental que hay que llegar a las mismas. Hasta su título es un mero engaño, no hay 7 acusados, son 3, los demás son meros adornos donde Aaron supone que 5 minutos de trasfondo basta para considerarles relevantes.

Rylance se lleva lo positivo de la película, los demás aburren con su comportamiento predeterminado. En un JUICIO donde deberían ser priorizadas las visiones acerca del mismo, es una ejecución con bandos blanco y negro, buenos y malos, nada que cuestionar, sólo aplaudir cuáles focas. Los demás secundarios ni se diga que inútiles son, de aparecer en una escena y olvidarnos de su existencia el resto de la película, su montaje es lo mejor y aun así queda debiendo, intercalar entre lo contado y lo que sucede es meramente el tramité de lo que mínimo debía hacer bien, y en lo único que se quedaron haciendo. No dice nada, más allá de una cursilería infinita en un final donde poco le falto para sonar el himno de Estados Unidos.

SOBRE LA GENERALIDAD

Pese a que varios auguraban (yo incluido) que debido al Covid 19, tendríamos una ceremonia con películas elegidas para rellenar una cuota han estado sobradamente equivocados, si bien estuvimos cerca que la morralla sensiblera se hubiese colado (como mencione en la sección sobre las ausencias), los hechos se desenvolvieron mejor de lo que esperaba. Incluso de ser un año regular seguramente hubiéramos visto películas de manual con más frecuencia, aunque siendo justos, 2019 fue un muy buen año donde sólo Jojo Rabbit estorbaba, en cambio 2018 tenía de alguna manera 3 películas directamente mediocres (Black Panther, Bohemian Rhapsody, Green Book) o 2017 con su victoria de La Forma del Agua cuando ni Guillermo lo esperaba.

En cambio 2020 ha sido casi un acierto ¿El cómo se desenvolverá la ceremonia? He ahí lo irónico, con casi todas siendo películas de buen nivel, de alguna manera Chicago 7 es cofavorita a mejor película junto a Nomadland, y lo único que tiene para ser apoyada es guión original que tampoco merece. Como habrá de ser para que triunfe Chloé a directora pero no película, como un tal Cuarón y Chazelle hace un par de años. Y he mencionado algo muy importante. ¡Chloé Zhao mejor directora! Segunda en la historia y primera que no es estadounidense.

Cruzaré los dedos para que tengamos un Parásitos y no otro Green Book.

En las categorías de actuación tenemos consenso en la principal masculina y reparto femenino. A mejor actor Chadwick es absoluto, no son pocos quienes defienden que más allá de su lamentable fallecimiento hay razones de peso para merecer el reconocimiento, respecto al papel ya brindé mi opinión. Anthony lo merece más, incluso, dentro de una carrera tan irrefutable como la de su persona, su papel está una categoría más que las demás, es sencillamente uno de las mejores actuaciones de lo que vamos de siglo, o aún más, de la historia. No son declaraciones exageradas, estoy seguro que el tiempo me dará la razón.

Pero no lo ganará, y dejemos ahí.

En reparto Kaluya es el favorito por ser el Mesías negro, su mayor competencia es Paul Rici que estuvo fenomenal en The Sound of Metal, genuinamente con ambos estoy satisfecho. Prefiero al primero porque en la película es un completo foco de carisma, atracción y fuerza, además de que se complementa perfectamente a dúo con Lakeith Stanfield, su Judas.

Las apuestas de actrices están sumamente divididas, Frances, Carey, Viola y Andra son las más mencionadas, las 3 primeras casi con un empate virtual. No niego las bondades de la transformación de Viola para el papel de Ma Rainey, pero ¿Tener la misma importancia que las otras 2? Ni de cerca. Y entre Frances-Carey la elección es muy cerrada, cada una domina enteramente su película, no hay forma objetiva de verlo, sino tratar de considerarlo en relación a cómo fueron dentro de la obra y que representarían más allá de la misma. He de inclinarme por Frances, los gestos de un rostro demacrado y todavía esperanzado, en paisajes únicos, la nostalgia, fuerza, sentimiento, ese encuentro de muchas décadas de recuerdos es abrumador.

Para actriz de reparto las estrellas se han alineado y a menos que pase una sorpresa mayúscula, Yuh-Jung Youn de Minari ganará el reconocimiento, nadie debería quejarse, es de los ejes fundamentales de esa tierna anécdota familiar.

No ahondaré en las categorías técnicas, finalizaré con ambos premios de guión. En Original Chicago parte como favorito (pese a ser de los peores de Sorkin) contra Promising Young Woman que se vea por donde se vea, es original, salvaje, emocionante, en sí, un nivel exageradamente superior, sería humillante compararlo con esa sensiblera tibieza. Para adaptado The Father y Nomaland están cabeza contra cabeza, con cualquiera quedaría conforme, si he de quedarme con alguno sería el primero porque aquella se sostiene más sobre su estructura definidamente indefinida, en cambio, la segunda en la espontaneidad de sus imágenes.

MIS ELECCIONES

Guión Adaptado: The Father

Guión Original: Promising Young Woman

Mejor Actriz de Reparto: Yuh-Jung Youn (Minari)

Mejor Actor de Reparto: Daniel Kaluuya (Judas and the Black Messiah)

Mejor Actriz: Frances McDormand (Nomadland)

Mejor Actor: Anthony Hopkins (The Father)

Mejor Director: Chloé Zhao (Nomadland)

SOBRE LOS EXTRAS

Quiero hacer mención de 3 películas que también están entre mis preferidas del año pasado: Druk, I’m Thinking of Ending Things y Lovers Rock. La primera es favorita en la categoría de extranjeras, incluso el director dio la sorpresa al ser nominado en su categoría cuando nadie apostaba por el mismo, lo cuál es una genialidad porque Thomas Vinterberg es uno de los actuales mejores directores europeos, y su nueva película es otra muestra de su gran nivel.

Curiosamente han coincidido las temáticas de mis películas preferidas, todas son acerca de la vida, desde sus propios ángulos, pero apuntando a la misma generalidad. Druk es una reflexión sobre los claroscuros, fácilmente podía haberse convertido en sólo un comentario acerca del alcoholismo más hubiera sido quedarse exageradamente corto. Los derroteros se extendieron, es sobre despedidas, nuevas oportunidades y devenires, del amigo que fallece, el estudiante que se gradúa, el literal baile porque aún seguimos aquí y mientras suceda, aún queda otro chance. (Mads Mikkelsen estuvo fenomenal)

I’m Thinking of Ending Things es diametralmente lo contrario. Charlie Kuffman no es precisamente el guionista más sencillo u optimista, en sus historias el halo oscuro es casi una identidad, y de alguna manera su nueva película tanto guionizada como dirigida es todavía más deprimente. Eso sí, es guión adaptado, más tiene tanto de Kuffman que separarlos sería un error. Es una introspección dolorosa de las oportunidades perdidas, mientras avanza crecen sus excentricidades, si desde el comienzo es una recopilación de contradicciones, su fase final es una secuencia de incoherencias organizadas. Literalmente es de extremos, la amas o la detestas, en mi caso puedo decir que soy del primer bando teniendo parte de mi corazón con el segundo. No puedo culparlos, tampoco sé si la volvería a ver por mero placer.

Small Axe es una antología de 5 películas de Steve McQueen para la BBC sobre los inmigrantes antillanos en Reino Unido desde finales de los 60 hasta comienzos de los 80. Cada película es independiente y difieren entre sí en el enfoque, pero están juntas en el mismo marco: Mangrove es un juicio, Red, White and Blue es sobre la fuerza policial, Alex Wheatle es una pequeña biografía y Education como su nombre indica, aborda la estructura escolar. Cabe decir que todas son buenas películas: Mangrove directamente supera en todo a Chicago 7, Rose, White and Blue no se queda en la superficie de “desafiar el sistema” sino la carga psicológica que involucra el ir cambiando la “normalidad”, en la historia de Alex Wheatle hay muestras de las expresiones culturales propias de los antillanos y Education es una lucha por la igualdad de condiciones desde los más pequeños.

Como antología es un trabajo inmenso, la visión de toda una vida, no tiene pierde, seguramente será estudiada y referencia con devoción en los próximos años. Una lástima que por su origen televisivo directamente no pudiera competir, porque merece más popularidad, de verdad no se la pierdan, sobre todo aquella que no he mencionado en el párrafo anterior más si en el comienzo de estas películas extras. El segundo episodio: Lovers Rock.

La premisa y el desarrollo es simple, en serio, no hay truco, es sobre una fiesta. Para tener cierta narrativa seguiremos la historia de una invitada y la celebrada, más sólo son nuestros ejes de atención, en cierto momento entenderemos que el protagonista es en sí, la Fiesta. Hay un constante baile en la sala, cualquiera que haya estado en una fiesta podrá ver las fases de las mismas (aquí el autor de este texto ha preguntado a sus amigos porque no tiene idea de que pasa en una fiesta) con los coqueteos al comienzo, los bailes lentos al medio, el acapella grupal y el descontrol de quienes han sobrevivido la noche como colofón final.

Se encuentran conocidos, hay peleas, se funden nuevos amores y se mezclan unos contra otros los cuerpos al son de la música, y que música, no me haré de conocedor así que sólo puedo recomendarles varias canciones que aún hoy siguen en mi mente, retumbando, sonando.

¿Qué tiene de especial? Ser lo que es, y ser perfectamente, es un sentimiento donde se dedican a sentir, donde al final dejan de haber pasos, se funden en el ritmo grupal, en escuchar la música y durante esos minutos, nada más importa, nada más interesa, eres parte de la Fiesta.

2020 no fue un buen año, posiblemente en el calendario de nadie (vale, excepto Eric Yuan y los dueños de geles desinfectantes). Y es irónico que justamente las mejores películas del bisiesto han sido cantos hacia la vida, unos deprimentes, otros sobrios y algunos en baile. Ya veremos que sucede en La Academia, en últimas esto sólo es una excusa para recomendar películas, al fin y al cabo ¿No es la mejor labor del crítico?

Ya van 4 meses de 2021, no nos hemos recuperado, especialmente está Latinoamérica terca, sólo espero que para final de año podamos decir “Si, estuvo mejor”. Mientras tanto, vuelvo a desearle la mejor de las suertes al lector.

Nos vemos en el Camino.

Top Final Nominadas Mejor Película

8. The Trial of Chicago 7

7. Mank

6. Judas and the Black Messiah

5. Sound of Metal

4. The Father

3. Minari

2. Promising Young Woman

1. Nomadland

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